Las rosas

Si tu frescura a veces nos sorprende tanto
dichosa rosa, es que en ti misma, por dentro,
pétalo contra pétalo, descansas.

Conjunto bien despierto cuyo centro
duerme, mientras se tocan, innumerables,
las ternuras de ese corazón silencioso
que suben hasta la extrema boca.

R. M. Rilke.

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