Filosofía y poesía.

Todo gran filósofo ha leído poesía, más todo gran poeta ha leído filosofía… en esencia, la filosofía no deja de ser la creación poética de aquello con lo que fielmente y sin receso se profesa y, por su parte, la poesía no es más que la representación filosofo-metafórica de la realidad.

Como decía Antonio Machado, la filosofía está llena de grandes metáforas: el río de Heráclito, la caverna de Platón, la paloma de Kant… por su parte, añado, la poesía está embriagada por la filosofía: Rilke fue mantenido por Wittgenstein, el propio Machado, según su hermano, tenía más libros de filosofía que de poesía en su biblioteca…

Sin más, un ejemplo:

Der Panther

Su mirada se ha cansado de tanto observar
esos barrotes ante sí, en desfile incesante,
que nada más podría entrar ya en ella.
Le parece que sólo hay miles de barrotes
y que detrás de ellos ningún mundo existe.

Mientras avanza dibujando una y otra vez
con sus pisadas círculos estrechos,
el movimiento de sus patas hábiles y suaves
va mostrando una rotunda danza,
en torno a un centro en el que sigue alerta
una imponente voluntad.

Sólo a veces, permite en silencio, la apertura
de los cortinajes que ocultaban sus pupilas;
y cruza una imagen hacia adentro,
se desliza a través de los tensos músculos
cae en su corazón, se desvanece y muere.

R.M. Rilke.                        (Trad. Jaime Ferrero).

 

Investigaciones Filosóficas (Prop. 293)

Si digo de mí mismo que solo sé lo que significa la palabra “dolor” por mi propio caso – ¿no tendré que decir también lo mismo de los demás? ¿Y cómo puedo generalizar a partir de un único caso tan irresponsablemente?

¡Ahora alguien me dice que él sabe lo que es el dolor solo por su propio caso! – Supongamos que cada uno tuviera una caja con algo dentro que llamamos “escarabajo”. Nadie puede mirar en la caja de otro y todos dicen que saben lo que es un escarabajo mirando a  su propio escarabajo. – Bien podría suceder que cada uno tuviera una cosa distinta en su caja. Incluso podríamos imaginar que esa cosa cambiase constantemente. – ¿Podemos suponer que la palabra “escarabajo” tendría un uso en la lengua de esas gentes? – Si fuera así, no se usaría como nombre de algo. Lo que hay dentro de la caja no desempeña ningún papel en el juego de lenguaje; ni siquiera como algo porque la caja podría incluso estar vacía. – No, podemos “cortar” con la cosa dentro de la caja; sea lo que sea, podemos suprimirla.

Eso quiere decir que si se construye la gramática de la expresión de la sensación según el modelo “objeto y designación”, el objeto queda fuera de nuestra consideración como irrelevante.

L. Wittgenstein                    (Trad. Huberto Marraud –a partir del inglés-)

 

Mis problemas personales aparecen en la filosofía que escribo.

 

Sin acritud.

 

 

 

Personalismo

Ayer citaba a Platón y hoy recordé algo sobre él: lo justo se identifica con lo bello y, lo bello
a su vez, con lo bueno…. Si lo justo se identifica por tanto con lo bueno, me parece intuir cierto conflicto de intereses en las relaciones intersubjetivas: seguramente lo que sea bueno para otros no lo considere justo para mí… ¿o ha de ser la idea de justicia algo universal? Quizá en causas criminales sea sencillo pero si aplicamos la misma medida a los sentimientos… al amor, por ejemplo… no me parece que funcione de manera adecuada. Por este tipo de cosas apareció la filosofía personalista (entre muchas otras, claro), por suerte… amigo Kierkegaard, ¿qué habría sido de mi vida sin ti?

Por meditar unos minutos.

 

Sin acritud